¿Sabes cómo aprende tu hij@ neurodivergente?

Cuando hablamos de estilos de aprendizaje, nos referimos a las diferentes maneras en las que las personas reciben, procesan, retienen y aplican información. Se suele hablar de 3 o 4 estilos: visual, auditivo, kinestésico intelectual.

Los aprendices visuales son las personas, que aprenden mejor a través de los ojos, teniendo en cuenta que hay dos subtipos:

1. Visolingüísticos que procesan mejor la información a través de la lectura y la escritura.

2. Visoespaciales, que prefieren las imágenes, los vídeos, los mapas conceptuales.

Los aprendices visuales pueden tener dificultades para procesar información solo a través de palabras habladas, pero se benefician de representaciones visuales, es decir, pueden recibir la información de manera auditiva, pero también necesitan esa representación visual. Éste es el estilo mayoritariamente común para las personas con autismo.

Los aprendices kinestésicos: a estas personas les va mejor cuando están en movimiento, en acción. Pueden necesitar interactuar con el material sobre el que están aprendiendo de manera física, tocando, construyendo, moviéndose o moviendo cosas. Este estilo suele ser frecuente en niños con TDAH, porque estas personas encuentran difícil quedarse quietos por mucho tiempo y es una manera de motivarles con el contenido de lo que están aprendiendo el poder manipularlo.

Los aprendices auditivos, las personas con dislexia y algunos tipos de autismo funcionan mejor recibiendo información a través de sonidos y conversaciones. Hablar en voz alta, repetir conceptos en voz alta, usar canciones o grabaciones les puede ayudar a organizar mejor sus pensamientos y la información que están recibiendo. De hecho estas personas a menudo hablan consigo mismo en voz alta. Es un proceso que les ayuda a procesar pensamientos e ideas y que les da la oportunidad de aclarar su mente. Y de nuevo, a veces puede ser un estilo de aprendizaje complementario al visual. Hay alumn@s que necesitan haberlo escrito y luego también les gusta repetírselo e incluso a veces se graban con notas de voz lo que están leyendo.

Aprendices intelectuales y que es más común en las personas neurodivergentes que prefieren en el análisis profundo de la información, tengan o no tengan altas capacidades intelectuales, haciendo conexiones entre diferentes ideas y conceptos. Lo que es cierto ees más común por esa capacidad de conexión de información, es más común en niñ@s con doble excepcionalidad o múltiple es decir con altas capacidades intelectuales además de autismo y TDAH o cualquier neurodivergancia. Esta forma de relacionar la información les puede llevar a tener un enfoque único, detallado y muy profundo sobre temas específicos. 

Como familias el desafío es identificar el estilo de aprendizaje de nuestros hij@s. ¿Cómo saber qué funciona mejor para él o para ella? Porque lo cierto es que a no ser que tú misma seas pedagoga, especialista educativa o terapeuta seguramente ni siquiera sabes cómo aprendes tú. Para entender mejor a nuestro@ hij@s hay que observar y observarles, y no sólo cuando hace tareas escolares o está en terapia sino a lo largo del día.

Vamos a atender a cuatro observaciones:

1. Cómo interactúa con el mundo, se siente más cómodo cuando puede tocar las cosas o prefiere verlas. Parece entender mejor si escucha instrucciones o las lee o las dos cosas?

2. Haz pruebas y observa las respuestas o los resultados. Puedas probar diferntes métodos de compartir información y sobre todo cuando es sobre un tema que ya le interesa mucho. Prefiere ver imágenes, o vídeos, leer revistas o manipular el objeto de interés y montarlo y desmontarlo? ¿De qué manera juega con el objeto de interés o de qué manera sigue ese interés, pasión que tiene? ¿Le gusta escuchar podcast relativos al tema o cantar canciones relacionadas con su tema de interés? Por ejemplo los coches. De hecho el tema de los intereses de nuestr@s hij@s es muy buen punto de entrada para observar de qué manera están recogiendo, adaptando ydisfrutando de recibir información sobre un tema que ya les gusta.

3. Habla con los maestros, terapeutas que pueden ofrecerte una perspectiva adicional. Porque los padres no solemos ser especialistas y tampoco les vemos aprendiendo sobre temas que tal vez no le interesan tanto. Los profesionales pueden darse cuenta de patrones que no has identificado tú aún como madre o padre. 

4. Haz uso de recursos tecnológicos, como aplicaciones educativas, libros con imágenes, realizar visitas virtuales a museos, a tertulias específicas, podcast… materiales que nos ayudan a descubrir cómo nuestr@ hij@ aprende mejor. 

A menudo simplificamos demasiado los estilos de aprendizaje, visual, auditivo, kinestésico… la realidad es que somos aprendices multisensoriales, seamos neurotípicos o neurodivengentes. Tambíén es verdad que hay canales sensoriales que nos facilitan más el aprendizaje., que serían como los canales sensoriales que utilizamos más a menudo y además, en el caso de la neurodivergencia, sí que se suelen dar diferencias de procesamiento sensorial, sobre todo en autismo, y por ello es muy importante que entendamos cómo aprenden mejor nuestros hijos. Para no ponerles más barreras aún de las que ya afrontan y aprender de forma eficaz, efectiva y ecológica sin tanto desgaste. Ese desgaste que suele desembocar a menudo en desregulaciones emocionales, colapsos o apagones. Y esto tanto en el ámbito del aprendizaje más formal, que sería la escuela, pero también para el aprendizaje cotidiano, a diario, en casa o fuera, pero con los padres, con la familia. Porque nadie puede aprender si no se siente seguro, y por seguro me refiero a un sistema nervioso que esté activado pero regulado. Si el sistema nervioso de tu hij@ está sobrecargado por razones sensoriales, porque le cuesta filtrar sonidos o luces, o se distrae por el entorno, por razones sociales, porque no entiende qué se espera de él/ella. Su cerebro no va a tener banda ancha, no va a tener capacidad para aprender. Es imposible prestar atención y procesar información cuando estamos desregulados.

La mente humana no puede escuchar nada ni puede procesar nada si el cuerpo no se siente en una situación segura. Por ello te invito a que observes, a que cuestiones, a que adaptes el entorno y a la forma en la que presentar información a tu hijo, alumno o paciente. Sabemos que muchas de estas adaptaciones a nivel formal educativo le corresponden al ámbito educativo en el que está tu hij@. Ahora bien si no empezamos desde casa va a ser imposible que podamos conocer y por lo tanto, comunicarnos y realizar peticiones a los docentes que enseñan a nuestros hij@s. Recuerda que como padre o madre eres el abogado y el activista número uno de tu hji@ y que hagan o no las adaptaciones en la escuela, el entorno de aprendizaje en casa es igual de importante. Sólo puedes contar información de tu hijo si tú mism@ conoces cómo procesa mejor la información tu hij@, así que entender cómo aprenden mejor es un ejercicio de observación, que es reflexivo y que puede ser también una manera de ejercer la capacidad de autoobservación si nuestr@s hij@s tienen habilidades comunicativas, no tienen por qué ser hablantes, pero si tienen habilidades cognitivas y comunicativas más avanzadas. Pues es un ejercicio que no solamente te corresponde a ti, sino también corresponde a ellos.

No olvidemos que no sólo hay un camino al aprendizaje, esto no es una ciencia exacta. Los estilos de aprendizaje van cambiando según los niñ@s van adquiriendo habilidades comunicativas, cognitivas, sociales y de autorregulación sensorial y emocional. Y lo más importante es que esto que te planteamos hoy no es un ejercicio teórico o académico. El objetivo de entender mejor cómo aprenden es crear un menú que sea personal, de métodos, de estrategias, de claves que de hecho les ayuden a aprender y para de alguna manera modificar lo que tal vez se está haciendo en la escuela o complementarlo para que esa información se quede más fácilmente.

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