¿Para qué sirve conocer el perfil sensorial de los niñ@s?

Es fundamental entender el perfil y las necesidades sensoriales de los niñ@s y adolescentes neurodivergentes, para darles la respuesta adecuada y saber qué herramientas aplicar en cada situación. Cuando sabemos qué está pasando en el sistema táctil, vestibular, olfativo, visual, propiocentivo… entonces podemos ofrecer la estrategia que ayude a la autoregulación. No olvidemos que cualquier abordaje debe estar centrado en el individuo, es decir, no solamente en el diagnóstico, sino en como este diagnóstico se presenta en esa persona.

Partimos del conocimiento que nos aportan los Integradores Sensoriales para saber qué es una dieta sensorial y cómo llevarla a cabo en las familias y en los espacios de terapia donde acuden los niñ@s con neurodivergencia. Pues bien los inputs sensoriales son el alimento del sistema nervioso central.  Si queremos alimentar bien el cerebro necesitamos una dieta de estímulos. Entonces dentro del desarrollo neurotípico, el contexto ofrece suficiente variedad de experiencias sensoriales como para que cada uno se autorregule buscando todo aquello que necesita. Entonces el sistema nervioso sabe cuándo tiene que parar, cuándo tiene que acelerarse, cuándo tiene que activarse, cuándo tiene que dormirse, cuando está aprendiendo de una experiencia o simplemente cuando está disfrutando pero no hay aprendizaje.

Si partimos de la base que el sistema nervioso tiene que estar relajado para poder aprender y poder disfrutar, sentir bienestar en los diferentes contextos que vivimos y yo tengo un sistema nervioso que no está relajado, necesito darle alimentos que le permitan estar más relajado, organizado, calmado. Si tengo un sistema nervioso que está muy apático, muy apagado, necesito darle alimentos que lo activen, que lo aceleren, que le den un poquito más de actividad y que aumenten el nivel de alerta. Siguiendo esto la dieta sensorial es básicamente crear unas pautas sensoriales que se aplican en tanto en el colegio como en casa para optimizar el nivel de alerta, el procesamiento sensorial, la regulación, dependiendo de la capacidad cognitiva, de la capacidad de comprensión de cada uno.

Entonces podemos preguntarnos, ¿la dieta sensorial se autogestiona por el propio individuo o la dieta sensorial viene externamente? Pues normalmente al principio la regulación es externa y después poco a poco se va enseñando la autorregulación.

Para que un niño aprenda lo primero es la autorregulación, la modulación, lo que tiene que ver con el nivel de alerta y después pasamos al aprendizaje. Partimos de los primeros momentos donde hay ni@s pequeñ@s y los padres necesitan acondicionar el hogar para que el sistema nervioso central esté calmado. Lo básico y esencial es ver qué inputs sensoriales activan, calman, y cuáles organizan porque estos 3 conceptos son muy diferentes. Teniendo esto claro se diseña una casa sensorialmente en la cual cuando un niñ@ entra en estados de desorganización, de explosión no darle inputs sensoriales que le activen más ni cuando está apagado, no darle inputs sensoriales que le lleven a estar más apagado. Para ello es importante diferenciar que el estímulo sensorial por excelencia que organiza es el propioceptivo, todo lo que tiene que ver con mover el cuerpo en contra de una resistencia.

Las claves están en entender el perfil sensorial del individuo y otra ajustarlo al contexto para realizar una dieta sensorial que se refiere a una parte más física de tener una habitación o una esquina de relax, por ejemplo, o una esquina de activación…? Este concepto es especialmente delicado porque muchas familias confunden tener una casa sensorial con tener un aula o espacio sensorial, una habitación por ejemplo. Este concepto es erróneo. Tener un aula sensorial en casa es tener una habitación de juegos, otra cosa es que venga una terapeuta a hacer terapia o enseñe a la familia a usar los recursos. Pero poner espacios sensoriales en casa o en colegio es altamente peligroso porque much@s niñ@s llegan a la sobrecarga porque no se saben autorregular. No se trata de tener un aula sensorial sino fomentar estados de máxima regulación, preparado para aprender y hacer frente a cada nueva situación que se da durante el día.

¿Qué ocurre cuando en la casa el padre necesita descanso y el hij@ necesita activación porque lleva horas vagando por la casa y se haya perdido?

Tenemos un papá con hipersensibilidad olfativa, y tenemos 3 niñ@s con deseo de petit suit tras la cena, el padre aún no ha terminado el primero que es verdura. El padre entra en bronca porque le molesta el olor… cómo lo hace?

Primero saber qué nos está pasando y qué está necesitando mi hijo, y a partir de ahí creatividad al poder porque previamente conocemos el perfil sensorial de mi peque y mío.

Para ello ayuda muchísimo que las familias entiendan qué son los sistemas sensoriales, cuál es el perfil sensorial de su peque en cada caso individual y qué herramientas poder aplicar. Por ejemplo, la propiocepción, que se lleva al 70% de las actividades que planteamos en una casa sensorialmente pensada. Llegados a este punto nos preguntamos ¿Qué es la propiocepción?

La propiocepción es el sentido que nos permite percibir la posición y el movimiento de nuestro cuerpo en el espacio, sin necesidad de mirar. Nos ayuda a saber dónde están nuestras extremidades, si estamos en movimiento, y cómo nos movemos.

 

¿Cómo afecta el autismo a la propiocepción?

Las personas con autismo pueden experimentar una variedad de dificultades con la propiocepción, incluyendo:

  • Hipersensibilidad: Pueden ser muy sensibles a la presión y a la información sensorial que reciben de sus músculos y articulaciones. 
  • Hipo-sensibilidad: Pueden tener dificultades para procesar la información propioceptiva, lo que puede llevar a una falta de conciencia de la posición del cuerpo o a movimientos ineficientes. 
  • Alteraciones en la coordinación: Pueden tener dificultades con actividades que requieren coordinación fina, como escribir o dibujar, o con actividades más grandes, como bailar o correr. 
  • Dificultades para medir la distancia: Pueden tener problemas para estimar la distancia entre objetos o personas, lo que puede llevar a que se acerquen demasiado o a que se tropiecen. 
  • Consecuencias de la alteración propioceptiva:
    • Dificultades en la regulación emocional: La alteración de la propiocepción puede afectar la capacidad de regular las emociones, lo que puede llevar a irritabilidad o a conductas desafiantes. 
    • Dificultades en la integración social: Las dificultades con la propiocepción pueden afectar la forma en que una persona interactúa con los demás, especialmente en actividades que requieren movimiento o contacto físico. 
    • Dificultades en la independencia: Las dificultades con la propiocepción pueden dificultar la realización de tareas diarias, como vestirse o cocinar. 

 

La propiocepción no la puede hacer el niñ@ solo y necesita que su papá o mamá hagan una interacción y hagan juegos y actividades para que así sus músculos puedan dar esta respuesta propioceptiva. De lo contrario llegamos a estados, de lo que llamamos tacto profundo, de relación o incluso de autoestimulación. Muchos peques se suben en una licra y allí se pasan horas hasta que al final terminan sobreestimulados o totalmente desregulados, porque el sistema nervioso tiene lo que llamamos un blindar de activación. Y si lo sobrepasamos nos estamos cargando la conectividad y en este momento entonces el sistema nervioso lo que hace es desenchufarse. Y esto no sólo se da en un centro comercial con muchos inputs sensoriales, también se da en casa si el peque está durante una hora en una licra columpiándose, o saltando en una cama elástica sin ningún tipo de propósito y llegando a la sobrecarga sensorial. Una casa y un aula sensorialmente pensada es aquella en la cual mamá, papá, abuelos, maestr@ quien está al cuidado del peque entienda que cual es el perfil sensorial y cual herramientas le ayudan a la autorregulación. Esto es clave. Hay que utilizar los recursos con un propósito, con un tiempo concreto, con una actividad que sea funcional y siempre con la interacción, haya un diagnóstico de TEA o no lo haya, pero la interacción será la que permitirá la integración de esa información sensorial.

Por tanto no es necesario tener equipamiento específico por el contrario podemos hacer uso de material que tengamos sabiendo qué buscamos y para qué lo buscamos. Se trata de saber qué necesita tu hij@, tu alumn@, en qué momento, y eso también nos exige a nosotros conocer todo esto, no para volvernos terapeutas ocupacionales pero sí para ser capaces de ayudarles a gestionar su procesamiento sensorial. Esto junto a la distribución de los espacios de la casa, la cantidad de objetos que tenemos alrededor, la necesidad de movimiento, la presencia de luz..  La familia es la clave para poder regular al niñ@, por ejemplo, la feria el día de los cacharritos sin música no quita que el niñ@ con neurodivergencia no colapse, evidentemente el control de determinados elementos como los decibelios de equipos musicales la experiencia será mucho más viable, pero no olvidemos que hay que combinarlo con otra serie de actividades que le den propiocepción para que su cuerpo esté mucho más regulado frente a los inputs sensoriales que evidentemente ya se han minimizado con la bajada de música. Ahora bien no olvidemos la cantidad de estímulos visuales que hay, entonces si cambiamos el concepto a tener más conocimiento de qué es lo que realmente necesitan para estar más regulados?

La formación es clave tanto para familias como para profesores, no es comprar ni crear espacios sensoriales, porque ni el cole, ni los hogares son lugares para hacer terapia. Es la formación de las personas que estamos con ell@s lo que nos permite que sepan  y sientan la propiocepción, vestibular, vestibular lineal… sintiendo el impacto en su propio cuerpo para entender el de sus alumn@s/ hij@s. Por ello es imprescindible que la comunicación y formación con los terapeutas ocupacionales especialistas en integración sensorial nos da la llave para regular a nuestros peques en sala, aulas y hogares.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *