Estrés por Sobrecarga Mental

Hoy en concreto quiero visibilizar uno de los temas más candentes que sale continuamente en las sesiones de acompañamiento como es la sobrecarga mental de las familias con hij@s con neurodivergencia, en especial de las madres o padres (minoría) que se dedican al cuidado de hij@s autistas, con TDAH, TEL, síndrome de Down, altas capacidades o cualquier otra diferencia del desarrollo.

¿Qué es la sobrecarga mental y cómo provoca estrés?

Seguramente no sabrías definirla, pero sabes a lo que me refiero. Es la carga invisible y a menudo no reconocida del trabajo mental que recae principalmente sobre las madres. Abarca el trabajo emocional, cognitivo y organizativo que implica administrar un hogar y cuidar a los demás.

La sobrecarga mental es tener muchas obligaciones o preocupaciones en la cabeza. Es poner el nombre en el uniforme de educación física de tu hijo-a, planificar las compras navideñas, comprar y preparar la cena de la semana, leer las comunicaciones de la escuela. Es acordarse de comprar huevos, incluso si le pides a otra persona que los compre ella, eres tú quien ha de verificar que los huevos realmente fueron comprados.

Crianza y Tareas domésticas. Un inmenso trabajo no remunerado

Cuando hablamos por ejemplo del reparto de las tareas domésticas y de crianza en una unidad familiar, nos solemos enfocar en la división de quehaceres y apuntamos a cómo las mujeres y/o la persona que no tiene un trabajo fuera del hogar, sigue cargando con la mayoría de estas. Como si el trabajo de la casa y al atender a los hijos no fuera un trabajo. Lo es, y además de no estar remunerado, tampoco tiene beneficios como vacaciones pagadas u horarios fijos.

Hablamos esencialmente de una gestión de proyectos. Cuando estamos en entornos laborales corporativos, así es como lo llamamos: Gestión de proyectos o simplemente gestión. Es todo un trabajo.

Sin embargo, cuando estamos en casa, lo llamamos… bueno, realmente no tenemos una palabra para describirlo. Pero si tu pareja alguna vez te dice: «No sé por qué estás tan molesta porque tuviste que ordenar la casa. Deberías haberme pedido ayuda”, ¿qué crees? eres tú quien tiene que pedir ayuda. Eres la directora del proyecto “familia” o “casa” o “hijos” o “todo”. Tú eres quien lleva la carga mental.

El 78% recae en las madres

En un estudio australiano, se estimó que el 78% de la carga mental en las familias se la llevan las madres y solo 1 de cada 5 parejas heterosexuales se las reparten equitativamente. La sobrecarga mental en TODAS las maternidades nos exige guardar un montón de información en la cabeza: 

  • Emails y mensajes de la escuela
  • Plazos para la entrega de tareas
  • Citas y seguimiento médico (vacunas, medicación, etc)
  • Coordinación de terapias
  • Acordarte de comprar ropa de la siguiente talla
  • Cumpleaños y todo lo que eso conlleva (propios y ajenos)

 

En la maternidad atípica la sobrecarga mental se multiplica exponencialmente.

El estudio anterior era para familias con hij@s neurotípic@s, sin embargo, en la neurodivergencia la sobrecarga mental se multiplica exponencialmente. Te pongo una serie de ejemplos:

  • Hipervigilancia constante por un sinfín de razones, desde el escapismo hasta la falta de comunicación hablada, pasando por perfiles sensoriales que pueden provocar reacciones intensas en distintas situaciones).
  • Necesidad de previsión extrema por rigideces cognitivas y dificultades de pensamiento flexible en nuestros hijos, para intentar evitar desregulaciones emocionales, para preparar socialmente a nuestros hijos, etc…
  • Una exigencia ante los detalles que puede llegar a ser aplastante, por ejemplo, si nuestros hijos requieren de usar siempre la misma botella de agua, o el mismo abrigo, o lo que sea.
  • El peso de la culpa de no ser suficientemente buenas, de no cumplir con las expectativas sociales sobre el ser “buena madre”, la abnegación al descanso, la renuncia al autocuidado y el sentimiento de ilegitimidad a la satisfacción de las necesidades propias como tomar un café con una amiga, ir a la peluquería, comprarme algo para mí por el simple placer de comprármelo o dormir hasta las 10:00 am aunque esté todo por hacer.

Así ¿es de extrañar que las madres estemos todo el día adelantándonos, preocupándonos, anticipando (problemas y quehaceres)? Y de ahí sigue que estemos con niveles crónicamente elevados de ansiedad “de fondo”. Con tanto malabarismo mental, ¿cómo no vamos a estar quemadas, por dentro y por fuera?

8 Pautas para mejorar esta situación

De lo que se trata entonces, es de reivindicar el derecho de poder hablar de corresponsabilidad, ya que la responsabilidad de los quehaceres del hogar y las obligaciones de la familia deben recaer en igualdad de condiciones sobre ambos progenitores; no es cuestión de pedir ayuda, sino de ocuparnos de forma equilibrada de los devenires propios de la dinámica de la convivencia y de la crianza.

¿Qué podemos hacer para salir de este hoyo en el que parece que solo cavamos más y más profundo?

  1. Visibilizar lo que realmente supone la sobrecarga mental: A veces hay que educar a las parejas y al entorno. No es solo cocinar la cena; es ajustar los posibles menús al calendario de todos; tener en cuenta preferencias de nuestros hij@s (y esto a veces es muy limitante); tener en cuenta el tiempo que tienes para preparar la cena y si lo haces en el horno o en la olla express; ver si tienes lo que necesitas; qué sobras van a quedar y si las puedes aprovechar. Esto es un ejemplo muy sencillo y universal, pero de nuevo hay que visibilizarlo. Porque a partir de aquí se pueden tomar decisiones sobre cómo repartirlo o aliviar esa carga, sobre el cómo desarrollar estrategias específicas de coordinación con mi pareja para conseguir un reparto de tareas equitativo y que los dos sintamos justo. Hablamos de coordinar y no de dirigir. A continuación, doy algunos ejemplos de familias que en terapia han tomado consciencia y planifican buscando autocuidado: Se me ocurre algo sobre mi vida (mamá de H.): yo un día a la semana NO COCINO. Es algo que ya hablé con mi marido y que tenemos muy establecido. Ese día suele ser los viernes, porque ya estoy agotada. Ese día no pienso en comidas ni en compras. La clave es, si te quitas algo, aunque sea parcialmente, no vuelvas a caer en la trampa de pensar en ello. Porque entonces la carga mental está ahí. Yo a nivel de comidas tengo la siguiente carga mental (mamá de E.): los domingos hago el planing de comidas de la semana, los martes (mientras E.. va a la logopeda) hago la compra semanal y a diario hago la cena, menos 1-2 días a la semana. Y punto. Fuera de ahí, lo que cualquier miembro de la familia desee se lo tiene que preparar él.
  1. NO repartir TAREAS: ¡Atención! No, no, no. Porque entonces seguimos en las mismas. Tú sigues siendo la directora de la operación y la responsable de que todo salga bien. Si delegas algo, asegúrate de que no solo delegas una acción, tarea, o actividad sino también la RESPONSABILIDAD de que se lleve a cabo y de evaluar cómo ha ido.
  1. “Si no lo veo, no lo pienso.”: Esto sé que puede resultar muy muy difícil para las madres, y muchísimo más aún cuando tenemos hij@s con perfiles neurodivergentes. Pero es clave: dejar de pensar en lo que tú no tienes que hacer, ya sea temporalmente porque estás fuera de viaje o en una conferencia o algo así, o ya sea porque se ha decidido que ya no vas a ser responsable de algún tema. Te pongo de nuevo un ejemplo de otra madre: el día después de organizar el planing en mi empresa me voy de viaje 10 días yo sola… Te pongo otro ejemplo, (mamá de V.): si mi marido se encarga del área educativa, es él quien tiene la carga de ir a tutorías, a las reuniones y la comunicación vía iPasen o agenda escolar. Si puntualmente él no puede responsabilizarse de alguna cita, puede pedirme colaboración, pero es él quien carga con la responsabilidad logística, mental y emocional en esta área. Además, y como piedra angular de este punto, es importante resaltar en devolver a la pareja a su lugar de padre. Es un igual y confío plenamente en sus capacidades y en el ejercicio de su buena praxis en la paternidad. Le he elegido como pareja y como padre de mis hij@s, y respeto este lugar. A fin de cuentas, no somos omnipotentes.
  1. Menos es más: Y sé que es difícil, pero el patrón de la sobrecarga mental se vuelve adictivo porque estamos alimentando a nuestra mente con deberes, tareas, responsabilidades, los “por si acaso” y los “debería” incluso cuando no es necesario. Por lo que comentaba antes de la hipervigilancia.
  1. Usa tu calendario, no una lista de tareas pendientes: Antes mi lista de tareas pendientes, cada vez mayor, seguía burlándose de mí cada día y semana mientras sumaba y nunca restaba. Ahora tengo un sistema para comenzar cada semana asignando días y horarios a las tareas, en lugar de simplemente dejarlas en una lista no estructurada. Sin un compromiso sobre cuándo, dónde y cómo voy a realizar estas tareas, ocupan un espacio precioso en mi mente que quiero usar para otras cosas. Pero de nuevo, la clave no es solo agendar las tareas, sino soltarlas mentalmente cuando no es el momento de pensar en ellas. Por ejemplo (mamá de P.), los temas administrativos como los seguros. Sí, pueden llegar facturas o reembolsos en cualquier momento de la semana, pero yo solo lo miro un día concreto a una hora concreta. Y me olvido del resto. Sé que está ahí, pero queda de alguna forma “archivado” hasta que sea el momento de ponerse a ello.
  1. Límites firmes: Tus límites deben de ser, vamos, como la pared de una presa. Es decir, no te preocupes por lo que realmente no te compete, ya sea porque realmente no es tuyo o porque se ha decidido en casa que no lo llevas tú. Te pongo un ejemplo reciente de mi vida: email sobre un tema de filtraciones en las consultas que envían al correo conjunto que tengo con mi pareja y no al suyo individual (él lleva los temas del mantenimiento de los locales). Yo se lo reenvié y al cabo de las semanas le recordé que se lo había reenviado porque lo volví a ver en la bandeja de entrada, no porque estuviera pensando en ello. El me preguntó más detalles y yo, con una sonrisa, le dije: mira el documento adjunto a ese email; lo tienes en tu correo.
  1. Presta atención a tu necesidad emocional de control: Que todos tenemos. Pero que se puede volver desadaptativa si caemos en un patrón de querer anticiparlo y controlarlo todo. Y sé que esto es difícil por la naturaleza, a menudo muy reactiva y aversiva al cambio de muchas neurodivergencias. Pero nosotras también ponemos de nuestra cosecha porque la verdad es que muchas veces arramplamos con todo nosotras, por defecto, por necesidad de control, por perfeccionismo, por miedo… y así es muy difícil de que nuestras parejas sean corresponsables de la crianza y de la casa.
  1. Dejar de ser micro-managers: Tenemos que dejar de generarnos y generar a nuestras parejas tanta ansiedad por pensar en que “mi hij@ no va a estar bien sin mí”, tanto cuando estamos y no estamos con los hij@s. Admítelo, seguro que lo has pensado en alguna ocasión. Y este trabajo, este cambio de mentalidad, este trabajar las necesidades emocionales de control o de evitar el miedo… es TUYO, es NUESTRO como madres. Tomarse el tiempo para delinear y dividir tareas, especialmente las mentales, es una práctica crucial para las parejas que quieren evitar desalineaciones y resentimientos. Imagínate que tu mente es un aparcamiento; no dejes entrar a cualquier coche porque el espacio es limitado y además cuantos más coches, peor se va a circular por ahí. Asegúrate de que no cargas con lo que realmente no tienes que cargar (sobre todo de otros adultos en tu vida).
Ser una “mala madre” ante las expectativas sociales.

Hay muchas formas de resolver “bien” una misma cosa.

Sé que parece anacrónico, pero muchas veces es imprescindible tener esto presente, casi como un mantra. Vivimos en una sociedad en la cual hay cada vez más consciencia sobre crianza respetuosa o nuevos modelos de crianza y aprendizaje; el mensaje inconsciente que hay debajo de todo esto es que si no cumplo con estos estándares o expectativas sociales, soy una “mala” madre.

Al mismo tiempo las madres de hij@s neurodivergentes estamos continuamente sintiéndonos responsables de las actuaciones de nuestros hijos, el peso de la mirada social, de las continuas justificaciones del hacer de nuestros hij@s, la sensación que nos están haciendo un favor por atenderlos en las escuelas o invitarlos a un cumple, es la carga mental más difícil de sostener porque suma mucho dolor.

Esto mismo se pone en juego en la pareja. Cuando he introyectado una forma de hacer las cosas como “correctas”, sobre todo con lo relacionado con la crianza, me enfrento a la dificultad de dar permiso al otro para que haga las cosas en función a su parecer y su sistema de creencias.

Esto es básico e imprescindible ya que, por un lado, no somos omnipotentes (y no necesitamos serlo) y por otro, nuestr@s hij@s necesitan de varios modelos de aprendizaje para un desarrollo más amplio y completo. Es un ejercicio de ver al padre como padre. Aceptando todo lo que sí y todo lo que no.

Podemos avanzar sin culpas.

No se trata de sentirnos culpables por pensar demasiado las cosas o querer anticiparlo todo, o sentir que no llegamos a todo. Se trata deorganizarnos mejor a nivel logístico, de soltar mucho más de lo que pensamos que es posible y sobre todo, de poner LIMITES a nuestro espacio mental.

Espero que este post te aporte valor, me encantaría que lo compartieses con otras madres y padres que conozcas a quienes les pueda venir bien reflexionar sobre este tema.

2 respuestas

  1. Excelente post. Muy completo y lleno de puntos importantes a reflexionar. Sentirse responsables de las actuaciones de los niños neurodivergentes, otros modelos de aprendizaje,…y las 8 pautas. Buen post para releer de vez en cuando y empezar de a poco a ponerlo en práctica.

  2. Sin ser madre de un niño neurodivergente,comparto hasta el último de tus comentarios. La sensación de llevarlo todo por delante y a veces no llegar a nada bien,es agotadora.Ojalá aprendamos a desterrar el sentimiento de «mala madre» de nuestras vidas, porque hacemos los que podemos con lo que tenemos y ese debe ser nuestro mantra .Enhorabuena por tu post!!!

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